domingo, 23 de marzo de 2014

𝐀𝐔𝐍𝐐𝐔𝐄 𝐄𝐑𝐄𝐒 ππ‘πŽπ‡πˆππˆπƒπ€

Eres una flor hermosa, capaz de inspirar el mΓ‘s profundo de los amores.
Y aunque eres prohibida para mis deseos, en los rincones de mi mente por siempre he de guardarte.

Cuando sonrΓ­es, mi alma se llena de ternura; cuando tus ojos me miran, siento caricias silenciosas que estremecen mi corazΓ³n.

¿CΓ³mo evitar desear que esa mirada sea solo para mΓ­?
¿CΓ³mo impedir que mis pensamientos regresen una y otra vez a tu recuerdo?

Aunque seas prohibida para mis anhelos, no me avergΓΌenzo de confesarte que tu belleza me cautiva, que tu sonrisa ilumina mis dΓ­as y que tu presencia despierta emociones que no consigo ocultar.

Tal vez nunca pueda tenerte, pero nadie podrΓ‘ impedir que te admire en silencio y que te lleve conmigo en lo mΓ‘s profundo de mi corazΓ³n.